Informacion de las Salinas Grandes

Reseña Historica

Ya en épocas del virreinato, muchas caravanas que realizaban la travesía de comunicar a Córdoba con el norte del mismo, hacían noche en las salinas y utilizaban el producto natural para mejorar el sabor de las comidas. También hubo emprendedores comerciantes que, en los meses propicios después que el sol hiciese evaporar el agua de lluvia, se decidieron a explotar el recurso y se llevaban la sal para los saladeros porteños que marcaron el incipiente jalón de la industria argentina.

No hay estadísticas, naturalmente, pero la producción de las salinas ya era importante entonces y abastecía los requerimientos del consumo local.

Poco a poco los avances de la química diversificaron el uso de la sal. Y la sal se empezó a emplear en la conservación de alimentos, en la industria jabonera y cosmética, en curtiembres, en la elaboración de colorantes y en la industria química del sodio, cloro, soda caústica, etc. Al mismo tiempo, principios del siglo 20, con la construcción del Ferrocarril Belgrano y la llegada de capital extranjero, más precisamente inglés, se empezó a extraer sal con la utilización de vagones Decauville que corrían sobre rieles e iban siendo llenados manualmente, para luego depositar la sal en parvas.

Hasta el día de hoy uno de los métodos de extracción sigue siendo el artesanal, con la principal desventaja que todo depende de las condiciones climáticas. A tal punto que algunos años el agua de las salinas nunca se termina de evaporar, haciendo imposible la cosecha, por el método artesanal.

Por tal motivo, en 1987, se realizar el proyecto de una planta de extracción y procesado de sal que utiliza otro tipo de tecnología, permitiendo poder extraer sal sin depender de los factores climáticos.

La Industrial Salinera Grandes Salinas